miércoles, 12 de septiembre de 2012

Thomas Hardy




Thomas Hardy, novelista y poeta inglés que  nació el 2 de junio de 1840, en Higher Bockhampton, Stinsford. Hijo de Thomas Hardy y Jemima Hand; su madre, mujer cultivada, lo incentivó en la lectura. Asistió  a la escuela local de Bockhampton durante los años 1848 y 1856, donde aprendió latín, alemán y francés.

Comenzó a los dieciséis años, en 1856, a trabajar como aprendiz del arquitecto y restaurador local de Dorchester, John Hicks, durante el tiempo que permaneció bajo las órdenes de Hicks, hasta 1861, estudió las grandes tragedias griegas con Horace Moule. Tras leer “El origen de las especies” de Charles Darwin, escribió en 1859 su primer poe,ma “Domicilium”. 

Instalado en Londres como ayudante de del arquitecto eclesiástico Arthur Blomfield, que se especializaba en restauraciones de iglesias y construcción de otras iglesias de estilo neogótico, asistió al teatro y visitó con frecuencia la National Gallery; además, leyó a Herbert Spencer, John Stuart Mill y los poemas románticos y post-románticos Shelley, Scott, Browning y Swinburne. En 1865 publicó un artículo titulado “How I Built Myself a House” (Cómo me construí mi propia casa) y, aunque también envió varios poemas a los periódicos de la época éstos fueron rechazados.

Comenzó en el año 1867, tras su regreso a Dorchester para trabajar con su antiguo maestro, su primera novela “The Poor Man and the Lady” (“El Pobre y la Dama”), la que actualmente se encuentra perdida. Se dice que durante ese año pudo haber mantenido una relación con su prima Tryphena Sparks, en quien encontró inspiración para algunos de sus personajes.

Trabajando para un sucesor de Hicks, en 1870 se trasladó a St. Juliot, en Cornualles, para planear la restauración de una iglesia; lugar donde conoció a Emma Lavinia Gifford, cuñada del párroco y su futura esposa.


Desde 1871 comenzó a publicar sus novelas; la primera de ellas fue “Remedios desesperados”, continuó en 1872 con “Bajo el árbol del bosque”, en 1873 les siguió “Un par de ojos azules”, presentó en 1874 su novela “Lejos del mundanal ruido” la que tras haber aparecido previamente en entregas a un periódico, tuvo gran éxito.

Apoyado e incentivado por su esposa Emma, con quien contrajo matrimonio en 1874, abandonó la arquitectura para dedicarse por completo a la literatura.

En 1876, apareció  “The Hand of Ethelberta”; y en 1878, “El regreso del nativo”. Su amistad con Leslie Stephen, le permitió a Hardy acceder a los cenáculos literarios de la capital; es preciso mencionar, que en este período su reputación como novelista, también, contribuyó a ese acercamiento.  

 
En 1880 publicó “The Trumpet- Major”; y mientras, ese año padeció de una enfermedad que le mantuvo en reposo por seis meses, escribió “The Laodicean” que apareció publicada en el año 1881.

Durante la década de 1880 el escritor disfrutó de su prestigio y éxito económico; en Londres conoció a Matthew Arnol, Henry James (como disfrute de “La otra vuelta de tuerca”), Tennyson y Robert Browning.

“El alcalde de Casterbridge” apareció en el año 1886, y al año siguiente “Los habitantes del bosque”. Se publicó, en 1888, su primera colección de cuentos cortos; la que reunió títulos como: “Los tres desconocidos” o “La duquesa de Hamptonshire”.



“Tess de D`Urberville” apareció en 1891; así como “Un grupo de nobles damas” que se publicó ese mismo año. “Jude el Oscuro” se publicó en 1895, con la que tras obtener duras criticas, por considerarse inmoral, decidió no volver a escribir novelas; sin embargo, en 1897 publicó su última novela “La bienamada”, que había escrito varios años atrás.   



Thomas Hardy, retomó la poesía que abandonó en su juventud. En 1898 apareció “Poemas de Wessex” y “Poemas del pasado y del presente”, que escribió con anterioridad a esa fecha. Dinastías, su drama épico, irrepresentable, que consta de diecinueve actos y ciento treinta escenas relata la lucha de Inglaterra contra Napoleón, apareció como sigue: Dinastías I, en 1904; Dinastías II, en 1906 y; Dinastías III, en 1908. “Risas del tiempo” apareció en 1909.

En 1912, su esposa muere repentinamente; tras este hecho, Thomas Hardy, emprende un viaje sentimental a St. Juliot, lugar donde había conocido a su esposa, y a Plymount donde ella había nacido. Y escribió su historia de amor en “Lo que queda de una vieja llama”; considerado uno de sus mejores libros poéticos.

En febrero de 1914, contrajo nupcias por segunda vez con Florence Emily Dugdale. Con anterioridad a esa fecha, en 1913, recibió el “Doctorado Honoris Causa” de la Universidad de Cambridge; mismo Doctorado que la Universidad de Oxford le entregó en 1920.

Otras obras de Hardy son: “Sátiras de circunstancias” en 1914, “Momentos de visión” en 1917, “Poemas líricos” en 1922, “Fantasías humanas” en 1925 y finalmente en 1928 apareció “Palabras en invierno”. También entre ellas se encuentra “The famous Tragedy of the Queen of Cornwall”, obra de teatro escrita en verso.

La obra de Hardy, tanto narrativa como lírica, estuvo marcada, principalmente, por la ideología materialista, naturalista y pesimista.  Sus personajes luchan contra su destino hostil, que no importando lo que hagan los vuelve al curso que está determinado para ellos. La selección natural  y social así como la filosofía pesimista tomó una importancia significativa en sus obras (influenciado por las obras de Charles Darwin, Herbert Spencer y Arthur Schopenhauer). Sin embargo, el destino de sus personajes se altera en una suerte breve y momentánea para mostrarles más tarde que su voluntad es vencida implacablemente.

La acción de todas sus novelas desarrolla en el campo inglés, en una región bautizada por el novelista como Wessex y que es en realidad su Dorset. Cada ciudad de Wessex tiene su equivalencia real en la toponimia de Dorset; así, Oxford recibe en las novelas de Hardy el simbólico nombre de Christminster. En este mundo se producen todos los acontecimientos de sus obras, si bien la obra de Hardy desborda todo posible costumbrismo en tanto que ese paisaje resulta simbólico de un pensamiento muy definido. Utiliza el dialecto de Dorset como ejemplo de inglés antiguo y noble en trance de desaparición por el destino de la modernidad.

Thomas Hardy, murió el 11 de enero de 1928; su cuerpo encontró descanso en el “Poets Corner” (Rincón de los Poetas) en la Abadía de Westminster, mas su corazón descansa en la tumba de su primera esposa, en Stinsford.
Les dejo los tres poemas que pude encontrar en español.

El gamo ante la casa solitaria

Afuera, en las tinieblas, alguien mira
a través del cristal de la ventana
desde la blanca sábana aterida.
Afuera, en las tinieblas alguien mira
cómo, en vela, aguardamos la mañana
junto a la lumbre de la chimenea.
 No alcanzamos a ver esos dos ojos
que nos contemplan desde la intemperie
y reproducen los destellos rojos
del fuego. No advertimos esos ojos,
ojos maravillados, rutilantes,
y sus pasos furtivos, vacilantes.



El acantilado de Beeny

Oh, el zafiro y el ópalo de este errante mar de occidente,
y una mujer en lo alto con el cabello al viento cabalga sonriente,
la mujer que amé tanto y que me amó fielmente.

 A nuestros pies el rugido continuo y las lejanas olas de la mar
semejaban un cielo inferior, engolfado en su propio palpitar,
mientras reíamos alegres en aquel mes de marzo que no podré olvidar.

 Una pequeña nube nos ocultó, y brotó una lluvia irisada,
y se tiñó el Atlántico de una imprecisa y leve pincelada,
luego salió de nuevo el sol y de un tono purpúreo quedó la mar bañada.
 En su profunda y abisal belleza aún el viejo Beeny ocupa bajo el cielo su lugar,
pero ella y yo el próximo mes de marzo no volveremos allí de nuevo a pasear,
ni las dulces palabras que dijimos se volverán a escuchar.
 
Pues aunque todavía la abisal belleza se alza en aquella agreste ribera de occidente,
la mujer, a la que el pony llevaba a paso de andadura está ahora ausente,
ya no sabe de Beeny ni le importa y no volverá a reír jamás alegremente.



Después


 Cuando el Presente cierre sus puertas tras mi paso
y, cual recién hilada seda, las tiernas rosas
de mayo acune el viento, ¿dirá el vecino acaso:
“Era de los que suelen apreciar estas cosas”?

 Si es al ocaso y cruza sobre el denso follaje,
como en un parpadeo, un halcón por la umbría
y se posa en la zarza que el viento arquease,
pensará quien lo vea: “También él lo vería”

 Si en la noche oscura y tibia, de insectos poblada,
cuando el erizo corre furtivo por el prado,
tal vez alguien dijera: “Porque nadie dañara
a estas pobres criaturas veló, y poco ha logrado”

Si al oír que he partido, junto al umbral se quedan
contemplando los astros en el cielo de invierno,
¿pensarán los que ver mi rostro ya no puedan:
“Fue alguien que meditó sobre el misterio eterno?


Particularmente, solo puedo hablar de Tess de D`Urberville, lo que haré a grandes rasgos: Teresa Durbeyfield, es  enviada por sus padres a conocer a unos supuestos parientes ricos, ya que su apellido como le indicó un párroco correspondería a una deformación de D`Urberville y ellos, genealógicamente, pertenecerían a una familia de la nobleza de Inglaterra. Tess., llega finalmente a trabajar a la casa de sus parientes ricos, tras la muerte del caballo de su familia, el que les ayudaba a proporcionar su sustento. Con esto la protagonista marca su destino, pues la familia donde llega no son sus parientes, ellos habían comprado el apellido.



Alec D`Urberville, abusa de Tess bajo una espesa niebla, quien resignada y convencida que ella también tuvo parte en el hecho regresa a su casa. Luego que Dolor, su hijo producto de aquel abuso, muere Tess emprende un nuevo camino, su madre le indica que a nadie debe contar su pasado si desea encontrar la felicidad. Al tiempo, parece encontrarla con Ángel Clare, hijo de un párroco que se encuentra sobre las posibilidades de Tess y de manera sorprendente aparece en el principio de la historia, cuando aún la protagonista guardaba toda la inocencia, pureza y virtud requerida en aquel tiempo, cuando Tess confiesa su falta, una vez casados, él es incapaz de soportarlo y viaja solo a Brasil dejando a Tess en manos de su fatal destino. Cansada y tras la muerte de su padre, Tess se encuentra en la calle,  Alec le propone ayudarla y corregir su error ayudando a su familia; más tarde se vuelven amantes. Cuando Ángel regresa a buscar a su esposa se entera de lo que ha sucedido con ella y llega a buscarla, pero Tess le indica que ya no existen posibilidades para ella. Furiosa Tess enfrenta a Alec y lo asesina.

Ángel, siente que tras este suceso debe proteger a Tess; por lo que emprende un viaje para que a ella no se le juzgue, pero el destino sigue siendo cruel con Tess. Antes de ser hallada le pide a Ángel que se case con su hermana, que cuide de ella, que no permita que algo como lo que sucedió con ella se repita. Al final del libro, podemos ver a Ángel junto a Liza- Lu, presenciando el instante en que la bandera es alzada en señal de que la sentencia por asesinar a un hombre ha sido cumplida.

Ahora les dejo con algunos pasajes que me conmovieron, para así continuar con el estilo de Hardy:
La muerte del hijo de Tess
—Dolor, yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Luego roció al niño con el agua, y se hizo el silencio.
—¡Decid amén, niños!
Sumergió su mano en la jofaina y con profundo fervor trazó una cruz sobre el niño con el índice, pronunciando luego las frases sacramentales, relativas a la lucha contra el mundo, el demonio y la carne, y el deber de comportarse toda la vida como leal soldado. Luego continuó, como era debido, con el Padre Nuestro, secundada por los niños que repetían sus palabras, hasta que a lo último alzaban sus voces como el sacristán en el templo al decir «amén»…
La lucha del pobre Dolor contra el mundo, el demonio y la carne estaba decretado que había de ser poco brillante y duradera… En el azul de la mañana, aquel frágil soldado y siervo exhaló su último suspiro…
La calma que mostrara Tess desde el momento del bautizo siguió en ella después de la pérdida de la criaturita…, reflexionando que si la providencia no ratificaba aquel acto de aproximación, poco suponía para ella o para su hijo un cielo perdido por aquella irregularidad.
Así se fue de este mundo Dolor el No-deseado, aquel pobrecito intruso, aquel don bastardo de la desvergonzada naturaleza que no respeta para nada las leyes sociales, pobre criatura para la que el tiempo eterno había sido cosa de unos días y que ignoraba hubieran existido jamás esas cosas que se llaman años y siglos; que no había conocido más universo que el ámbito de su humilde morada, ni más clima que el tiempo de una semana, y para el cual la tierna infancia había sido toda la vida y el instinto de mamar la suma del conocimiento humano.”



Carta que Tess escribe luego de una conversación con Alec:
“¿Por qué me has tratado tan cruelmente, Ángel? No era acreedora de ello. Lo he pensado todo muy bien, y no podré nunca perdonarte. ¡Ya sabes de sobra que jamás te hice ningún mal adrede! ¿Por qué me lo has hecho tú a mí? ¡Eres cruel, sí, muy cruel! Procuraré olvidarte. ¡De ti no he recibido más que injusticia! T.”

Algo sobre la muerte:
—Esto despierta en mí muchos recuerdos —continuó Tess—. ¿No te acuerdas que antes de casarnos solías convertirme a tus ideas? Pero yo sabía muy bien lo que tú pensabas, y pensaba lo mismo que tú..., no por nada, sino porque lo pensabas tú. Y dime ahora, Ángel, ¿crees tú que nos reuniremos después de la muerte? Quiero que me lo digas.
Ángel le dio un beso para eludir toda respuesta.
—¡Ángel, me temo que eso quiere decir que no! —dijo ella ahogando un sollozo—. Yo ansiaba verte otra vez... allá arriba..., pero ¿ni siquiera nos hemos de volver a ver nosotros que nos queremos tanto?”

Dialogo que sostienen Ángel y Tess cuando ella es encontrada:
“… Pero pronto se hizo más intensa la luz, y sobre la dormida Tess resplandeció un destello que penetró por entre sus párpados, despertándola.
—¿Qué ocurre, Ángel? —exclamó incorporándose—. ¿Han venido por mí?
—Sí, amor mío —respondió él—. Ya están aquí.
—No podía ser de otro modo —contestó ella—. Ángel, después de todo, me alegro. Sí, estoy muy contenta... Esta felicidad no podía durar mucho..., ya ha durado demasiado... He gozado bastante; ya no quiero vivir más, no sea que vayas a despreciarme...
Se puso en pie, se sacudió el vestido y echó a andar, sin que ninguno de los hombres hubiera hecho el menor movimiento.
—¡Estoy lista! —les dijo ella con sereno acento.”

Nota: Los poemas que aparecen en esta entrada fueron traducidos y publicados por Lydia en la página http://www.davidzuker.com/wikilydia







martes, 11 de septiembre de 2012

Charles Dickens



Charles John Huffam Dickens, nació el 7 de febrero de 1812, en Portsmouth,  Inglaterra. Hijo de John Dickens y Elizabeth Barrow; es uno de los novelistas más conocidos de la literatura universal, así como de la época victoriana. Su niñez no fue sencilla, su padre acostumbrado al despilfarro fue denunciado por deudas impagas por lo que fue encarcelado en la prisión de Marshalsea (conocida por nosotros en su novela La pequeña Dorrit); lugar donde gran parte de la familia se traslado a vivir, mientras que Charles Dickens quien fue acogido en una casa de Little Collage Street.

A los doce años comenzó a trabajar en fábrica de betún para calzado “Warren's boot-blacking factory”, donde pegaba etiquetas a los envases, ganando seis chelines semanales que le permitían pagar su alojamiento y ayudar a su familia, que recordemos, se encontraba en su mayoría junto a su padre en la prisión.

Su educación, fue más bien tardía; a la edad de nueve años comenzó a asistir a una escuela en Rome Lane y más tarde estudió cultura en la escuela de William Gile, un graduado de Oxford. Lector voraz, lo que le permitió educarse de manera autodidacta; este hecho le hizo blanco de muchas críticas.

A los quince años, Dickens empezó a trabajar como pasante en el bufete de los procuradores Ellis & Blackmore y luego como taquígrafo judicial.

En 1828 comenzó a colaborar como reportero en el Doctor´s Commons y más tarde ingresó como cronista parlamentario en el True Sun.

En 1834 comenzó a trabajar como periodista político para el Morning Chronicle, donde informaba sobre los debates parlamentarios y cubría las campañas electorales. Sus artículos, que habían comenzado a aparecer en forma de esbozos literarios desde 1833, fueron publicados como el primer volumen de Sketches bajo el seudónimo de Boz en el año 1836. Con este trabajo se da paso para entregar ese mismo año, en marzo, las primeras publicaciones de “Los papeles póstumos del club Pickwick”. Dedicó gran parte de su vida, desde ese entonces, a contribuir y editar periódicos.

En abril de 1836, contrajo matrimonio con Catherine Thompson Hogarth con quien tuvo diez hijos. Su vida junto a su esposa no estuvo exenta de problemas; ella no logró acostumbrase a la vida tan ajetreada y expuesta de Dickens, sin contar con la gran tarea de tener que vigilar a sus hijos. Por esta razón su cuñada, Georgina,  llegó a ayudar a su esposa; con quien se le vinculó sentimentalmente. Más tarde en 1858 se divorcia, en una época donde tal acto era impensado sobre todo para una figura tan destacada como él. Encontró refugio, luego de su divorcio, en casa de su amigo Wilkie Collins, con quien escribió relatos en conjunto.

Entre 1836 y 1839 trabajó como editor de Bentley´s Miscellany; contribuyó también en otros dos periódicos Household Words y All the Year Round; Household, lo fundó él en 1849 con el propósito de difundir escritos de autores poco conocidos; sin contar que publicó dos de sus obras más excelsas “La casa desolada” y “Tiempos difíciles".

Sobrevivió a un accidente ferroviario en 1865, a su regreso de Francia (el de Staplehurst), donde el único vagón de primera clase que no cayó fue aquel en que se encontraba este escritor británico; atendió a los heridos y moribundos antes que llegasen los rescatistas, con posterioridad  a esta experiencia escribió una historia llamada El hombre señal, cuyo protagonista tiene la premonición de un choque ferroviario (no sé por qué, pero me suena a una película que va como en su vigésima entrega). Por medio de un libro que publicó su hija Kate, en 1939, se conoció de su aventura con la actriz Ellen Ternan que precisamente viajaba con su madre junto a Dickens, él se las arregló para evadirse de la investigación, evitando el escándalo que una información como esa podía haber causado; su hija también afirmó que la actriz y su padre tuvieron un hijo que murió de niño, cuya existencia nunca fue comprobada, al  no existir pruebas que corroboraran su declaración.

Perdón, quizá les suene a cotilleo mucha de esta información, pero creo que es necesaria para contextualizar la vida de este escritor; si bien es cierto que él nunca habló de su dura infancia, la hemos podido conocer gracias a una biografía de John Forster publicada seis años después de su muerte, en la que Dickens colaboró. Y por medio de su relatos, porque muchas de las historias que él escribió tienen algo que ver con su vida.

Bien, vamos a lo que nos convoca, su literatura. El estilo de Dickens, siempre estuvo marcado por un amplio sentido social; como crítico de la pobreza y de estratificación social, de la época victoriana, Dickens mostró empatía por el hombre común y escepticismo por la Burguesía. Llegó a dar conferencias sobre los derechos de autor, defensa de las prostitutas y condena de la pena de muerte, temas recurrentes en Londres como divertimento del pueblo. Como crítico de la pobreza y de estratificación social de la época victoriana, Dickens mostró empatía por el hombre común y escepticismo por la Burguesía.

Con sus relatos hizo que temas, que eran normalmente ignorados, se enfrentaran; y tanto periodistas como políticos comenzaron a abarcar temas de opresión de clase en sus agendas. En su cuento "A Christmas Carol" o conocido en español como "Un cuento de Navidad", Dickens se propuso remover las conciencias de sus lectores y convencerlos de la necesidad de ser bondadosos y ser caritativos en un mundo injusto.

Sus letras llegaron al público por medio de entregas semanales o mensuales, las que hacían más económicas y accesibles sus historias, aunque más tarde igualmente fueron reimpresas en libros. Dickens, sabía manejar la tensión de sus historias, y les daba a sus lectores los que deseaban; por ejemplo en Oliver Twist tuvieron que esperar dos meses para saber si el pequeño había muerto tras recibir un disparo, luego que Oliver estuviera involucrado en un enredoso robo.

También, es recordado por sus memorables y creativos personajes; que junto a sus peculiaridades llevan nombres como: Ebenezer Scrooge (sinónimo en inglés de ávaro y misántropo), Fagin, Mrs. Gamp, David Copperfield, Charles Darnay, Oliver Twist, Micawber, Pecksniff, Miss Havisham, Wackford Squeers.

Entre 1836 y 1837 aparece publicada su primera novela, "Los papeles póstumos del club Pickwick"; considerada como una de las obras maestras de la literatura inglesa. Esta novela puede interpretarse como una sátira a la filantropía.
 
 

"Oliver Twist", comenzó a publicarse en febrero de 1837 y concluyó en abril de 1839, esta segunda novela de Dickens es la primera en presentar, en lengua inglesa, a un niño como protagonista y también es reconocida como una de las primeras novelas sociales de la historia de la literatura. En ella se narra la historia de un huérfano; con él descubrimos la diferencia que existe entre el campo y Londres; mientras, que en el primero se encuentra todo lo bueno de la sociedad: la alegría, la felicidad y el bienestar, junto a diversos personajes; en el  segundo escenario (Londres) está todo lo contrario: la delincuencia, la prostitución, la suciedad, la marginalidad social entre otras cosas. Dickens, crítica fuertemente el trabajo infantil y la explotación de niños para cometer delitos, esta obra también es reconocida como un trabajo autobiográfico, donde refleja su experiencia de trabajar diez horas diarias cuando tan solo tenía doce años. Finalmente, Oliver es rescatado por el Sr. Brownlow, un amigo de su padre; quien deja en evidencia la procedencia del muchacho y, el descaro de su medio hermano, Edward Leeford, al ocultar que su padre, Edwin Leeford, les dejó a Agnes Fleming, su prometida, y al hijo de ambos, Oliver, una herencia de ochocientas libras.

Portada de "La tienda de Antigüedades"
También encontramos entre 1838 y 1840 la publicación de "Nicholas Nickleby". Otra obra de Dickens que tuvo éxito, no solamente en Inglaterra; sino, que también en América, fue La tienda de Antigüedades que apareció entre 1840 y 1841, en esta historia relata las desdichas de Nelly; que incluye pasajes inspirados en el fallecimiento de su pequeña cuñada, Mary Hogarth, de diecisiete años a quien Charles Dickens apreciaba en demasía. En esta historia Nelly muere, muy por en contra de todo lo que los lectores esperaban de la historia.

"Notas de América", es una incursión de seis meses, tiempo que Dickens y su esposa recorren distintas ciudades de Inglaterra y una parte de Canadá; es un viaje ilustrativo a través de la sociedad americana, que se encuentra en pleno desarrollo, y de un estudio crítico de sus estructuras sociales, judiciales, penales e industriales. Sin duda nos muestra sociopolíticamente la sociedad Norteamericana del siglo XIX. Por esta obra fue rechazado y fuertemente criticado por la sociedad estadounidense; en ella dejó ver su punto de vista en contra de la esclavitud. Aunque más tarde, se reconcilió con los lectores de esa región, gracias a la publicación de Un cuento de Navidad en 1843.

A Christmas Carol, conocida también como Un cuento de Navidad o Canción de navidad, relata la historia de Ebenezer Scrooge, quien vive una particular noche en la víspera de la Navidad. La visita del espectro de su antiguo socio, Jacob Marley,  hace desfilar ante Scrooge  la visión de los espíritus de las Navidades pasadas, presentes y futuras intentando conmover su avaro y egoísta corazón. Con esta narración, Dickens, nos demuestra que es capaz de conmover en la misma medida que nos hace disfrutar de sus escritos, pasando esto incluso en la actualidad.

Durante los años 1846 y 1848, apareció su novela Dombey e hijo, donde apoyándose para la escritura en la maestría que alcanzó en el manejo de los recursos novelísticos, cambió su método de trabajo; sí, durante el desarrollo de ella pasó de la improvisación hacia la completa planificación.

En el semanario que fundó en el año 1849, Household Words, publicó dos de sus obras; Casa desolada, entre los años 1852 y 1853 y Tiempos difíciles, en el año 1854.

David Copperfield, publicada por entregas en 1849,  novela homónima, narrada en primera persona, la primera en este estilo por Dickens. También nos cuenta una parte de la vida del autor, quien recordemos fue obligado a trabajar en una fábrica de betún para calzado. Con esta novela reimpresa en un solo volumen en el año 1950, llegó a vender más de cien mil ejemplares en poco tiempo.

La pequeña Dorrit, aparece entre los años 1855 y 1857, Amy Dorrit nacida en la prisión de Marshalsea, hija de William Dorrit, que permanece encarcelado por deudas, llega a trabajar a la casa de la Sra., Clennan, madre de Arthur Clennan, quien ha permanecido lejos de Londres por varios años; y que tras encontrar a la pequeña Dorrit trabajando para su madre decide averiguar qué asunto se esconde tras ese acto inusual de bondad de su madre.  Al conocer la historia de Amy, luego de seguirla hasta su hogar, que no es más que la prisión, decide ayudarla y descubre que el Sr. Dorrit es heredero de una gran fortuna. A esa altura Amy está enamorada de Arthur Clennan, pero su padre la lleva lejos a conocer todo aquello que la vida les privó por tanto tiempo. Arthur es encarcelado por deudas en Marshalsea. Amy vuelve nuevamente pobre a Londres, luego que su padre fuese estafado por un banquero inescrupuloso que más tarde se quitó la vida para no asumir sus responsabilidades y dejar asegurada a su familia, donde encuentra muy enfermo a Arthur y decide cuidarlo, en ese instante él descubre sus sentimientos por la pequeña Dorrit, que para mi gusto nunca quiso ver; pese a la insistencia de ella. Al final de la historia el socio de Arthur, Daniel Doyce, un inventor, que tras aburrirse de toda la burocracia existente en Inglaterra, viaja al extranjero de donde vuelve con una gran fortuna y saca a Arthur de la cárcel. También Amy, descubre  que Arthur no es hijo de la Sra. Clennan, pero decide guardar el secreto tras ver el arrepentimiento de la mujer, que finalmente se ve obligada a salir de su casa antes que esta se demoliera y sepultara consigo al Sr. Rigaud, que intentaba chantajearla contando la verdadera procedencia del hijo de la familia Clennan, además de contar que Amy era heredera de una gran propiedad.

"Portada de la edición inglesa"

 Otras obras de Dickens son Historias de dos ciudades, publicada el año 1859; Grandes esperanzas, que apareció entre 1860 y 1861; Nuestro amigo mutuo, publicada entre los años 1864 y 1865; El guardavía, publicada en 1866.y afirmó que Dickens y Ternan tuvieron un hijo que murió en la infancia, aunque no existe ninguna evidencia concreta que corrobore sus afirmaciones.

Estas obras son las más destacadas, ahora me veo obligada a llegar al final de la vida de este escritor. Dickens nunca se recuperó de su accidente ferroviario, a pesar de haber salido ileso de él. Se dedicó a completar Nuestro amigo mutuo y a comenzar El misterio de Edwin Drood, cuyo final, al estar inacabada la obra, ha dado paso a innumerables hipótesis. Se dedicó, también a las lecturas públicas de sus más amadas novelas; llegando, incluso, a dar una de ellas en un teatro de Nueva York, que formó parte de la primera realizada en Estados Unidos.

Escribió para el Old Year Magazine hasta su muerte y fue recibido por la reina Victoria I, gran lectora de sus obras.

Ya en 1869 aceptó presidir Birmingham and Midland Institute, llegando a ser el décimo sexto presidente de la institución.

Tras sufrir una apoplejía, Charles Dickens, murió el día 9 de junio de 1870; no sin antes dejar un fuerte legado; que, incluso en nuestros días llama la atención.

Retrato realizado por Frith

Como han podido observar la obra de Dickens es amplia, pero tengo una crítica que hacer; no se alarmen, no es a él ni sus obras, está va más bien dirigida a las traducciones que se pueden encontrar a su obra en español; por mi parte, traté de leer varias de ellas para prepararme, pero sorpresa, las traducciones me dejaron con un gusto a poco.


Portada de la última edición en español, editorial El Alba.
En casi todas ellas siempre dejan volando muchos asuntos, que para mi gusto las novelas no tienen, pues en las novelas, sin importar su extensión, se da mucho más valor a la descripción; cosa que en casi todas falta. Un claro ejemplo de ello, es La pequeña Dorrit, que leí el año pasado, me intrigó luego de ver un par de capítulos de la serie donde aparece mi querido Matthew Macfadyen, pero me sorprendió que la serie contara con tantos capítulos siendo una obra tan corta, como la que leí yo en ese entonces; bien, buscando y buscando me encontré con una edición especialmente preparada para el bicentenario del nacimiento de Charles Dickens, que sorprendentemente cuenta con más de mil páginas de la obra. En ese instante comprendí el porqué de tantos capítulos. Sé que un día no muy lejano, podré tener un ejemplar en papel, mientras tanto me conformo con leerla en mi ordenador; porque ¡Válgame Dios, el precio que se debe pagar es muy alto!; por lo menos aquí, el querer leer, incluye, además del I.V.A los costes por internación y varios más.


lunes, 10 de septiembre de 2012

Welcome to British week






Mis estimadas Damas:

Hace un tiempo, les comuniqué dos proyectos en los que iba a participar. Bien, el tiempo no avanza en vano y ha llegado la fecha para cumplir con uno de ellos.

Semana British, propuesta del blog de Carmen y amig@s, comienza este lunes y concluye el domingo.

Particularmente decidí acompañar a Carmen durante toda la semana y, como buena dama encantada por antaño, realizar entradas con escritores británicos del siglo XIX. En total serán ocho escritores que con sus vidas y letras nos acompañarán estos días.

La literatura británica está constituida por producciones de Inglaterra, Irlanda, Escocia, Gales, Irlanda del Norte, la Isla de Man y las Islas del Canal de la Mancha y cuenta, en su conjunto, con una gran tradición de grandes escritores. En todas las épocas y adscritos a todos los estilos literarios encontrarán representantes de las islas del norte de Europa; como les dije al inicio de esta entrada escogí escritores del siglo XIX, sus escritos eran bastante desconocidos para mí hasta hace un tiempo, a excepción de uno que otro que debí leer en mi época escolar.

Esta primera entrada es para invitarlas a que me acompañen, dejen sus comentarios y puntos de vista; sin más, las dejo con la presentación de la Semana British que esta Dama utilizará para las entradas; la que amablemente, María Fernanda mi hermana pequeña, confeccionó para esta ocasión. Gracias, Fefa, por tu ayuda.


El orden de las publicaciones es como sigue:

Charles Dickens, martes 11 de septiembre.
Thomas Hardy, miércoles 12 de septiembre.
Elizabeth Gaskell, jueves 13 de septiembre.
John Keats, viernes 14 de septiembre.
Oscar Wilde, sábado 15 de septiembre.
Hermanas Brontë, domingo 16 de septiembre.


Atte.